Familiares de la dirigente indígena asesinada, juntos con los movimientos sociales y populares de Honduras, volvieron a exigir una investigación independiente, transparente e imparcial Casi un mes después del asesinato político de la dirigente indígena lenca Bertha Cáceres, ocurrido la noche del 2 de marzo en la norteña ciudad de La Esperanza, sus